domingo, 20 de mayo de 2012

Zarité

Cuando yo tadavía no sabía andar, me hacía danzar sentada, y apenas pude sostenerme sobre las dos piernas, me invitaba a perderme en la música como en un sueño.

«Baila, baila Zarité, porque esclavo que baila es libre... mientras baila» me decía.

Yo he bailado siempre.

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