lunes, 26 de diciembre de 2011

Il n'y a personne

Como corro entre tus muslos,
bailo con tus caderas al andar,
acaricio tus mejillas de pan,
subo y juego con tus rizos.

Suave, frío.
Haciendo que la piel lo note,
se ruborice, pero me reciba,
sorprendida, contenta.


I dont give a fuck about anything that your telling me
cause right now its all irrelevant I'm so high I wont remember it
and I wish that this could last forever.

Duéleme

Hoy me ha llamado, le he llamado, se ha reido, he colgado.
Hoy le he perdonado entre lágrimas y tiritonas.
Hoy le he echado de menos, como Rey que es, aceptándolo; todo.
Hoy me he sentido patética mientras pensaba en tus colmillos encima de mi piel y en la sonrisa en la que participaban, como en una fiesta, la celebraban.
Quiero volver a ser los globos de tu fiesta, aunque explote.

Y no me duele, aquí arriba no me duele nada.
Mañana me dolerá y te gritaré en el espejo. Te buscaré en las espaldas, entre bombillas de Navidad, por la calle, enfadada, desesperada, obsesionada, oliendo a moras por todos lados.

Tuya, 
Tarro de Mermelada de Papaya.

sábado, 17 de diciembre de 2011

lunes, 12 de diciembre de 2011

Mañana peor que hoy y hoy peor que ayer.

Mi madre ha entrado en el cuarto de baño mientras yo estaba en la ducha, llorando en silencio. Mi padre hacía tiempo que no llegaba así, que no llegaba tan violento, que no le golpeaba con esa fuerza.
Ha entrado y ha llorado aun mas. Me ha sacado a rastras de la ducha y me ha tapado con una toalla. Le he acariciado el rostro con cuidado y he tenido miedo de curarle los golpes. Me ha abrazado y me ha cogido las manos. "Con estas uñas normal que tengas asi el cuerpo, lleno de arañazos, menos mal que hace frío y con la ropa no se te ven" ha susurrado sin poder mirarme. Me ha cortado las uñas aún soñozando y maldiciendo mi sonambulismo. Mientras yo me decido a contarle lo que ella no sabe. Ella no sabe que me visita un lobo. Un lobo que me acaricia, que con sus caricias arrastra mis recuerdos, se los lleva, se los queda y los mastica, los tritura y los escupe lejos.
Mi madre no le ha visto nunca dice. Y creo que yo tampoco.


domingo, 11 de diciembre de 2011

Me abrigaba con tu piel.

Hoy cené sola.
Cené recuerdos de lata.
Enfriados al microondas.
Acompañados con lágrimas, para beber.
Hoy cené sola y soñé que comía.


Ahora paso frío

Si no me quieres ver y yo no quiero dejarte de querer.

Escribo tu nombre a lápiz y flojito para poder borrarlo rápido... ¿Escuchaste?

Mirando por la ventana sin verte volver.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Años atrás.

Estoy solo, oscuro, estoy en mi cama, tengo frío. Me abrazo a ella, me siento bien.
Ella siempre está conmigo en este sitio tan asqueroso. ¿Qué haría sin ella? No lo sé.
Me levantan, dan el desayuno, allí está ella. Quieren llevarme con otras personas, a que hable, a que mejore, dicen los de las batas blancas. No quiero, chillo, pataleo.
Estoy tranquilo, ella, oscuro, mi cama. Ella. Me preguntan si estoy mejor, que si voy a salir. Me vuelven a dar esas cosas ovaladas, lo que se supone que me hace bien, lo que me nubla el cerebro, lo que hace que ella desaparezca. ¿Qué me sienta mejor? ¿Mejor sin ella? Qué patéticos. Me llevan con los demás... esa gente, de mentes atrofiadas. Esclavas de “lo que les hace sentir mejor”. Qué pena. Quiero volver a verla a ella, que me lleven a mi cuarto, que me reconforte.
Me han dicho miles de veces que si ella se va podré salir de este sitio, del blanco que te atrapa los pensamientos, recuperar mi vida, mis amigos, mi trabajo... ¡Todo me lo quitó ella! O eso dicen los de blanco. No puedo separarme de ella, es parte de mi. ¿Dónde estaban los demás cuando lo necesité? Ella si estuvo, ella sí, por eso la quiero. Pero quiero volver a ser libre... creo que lo voy a hacer, voy a ser libre. ¡Tiene que dejarme vivir! Sí, morir y vivir libre... y ella me dejará, dejará libre mi mente, ¡libre!

Quiero arrancarle el corazón para que no vuelva a querer a nadie más, si es que me quiso.

Me gusta observarla de lejos, a veces. Me gusta ver como se divierte, como se divierte sin mí.
Hace tanto que no nos divertimos juntos, que no jugamos, que no juega conmigo, que no me muerde, me araña, que no me sonríe. Echo de menos jugar con su pelo, hacerla rabiar despeinándola.
A veces, me acerco, paso por su lado y hago como que no la veo, solo para ver como reacciona. Ni siquiera se da cuenta.
Cuánto me gustaba verla sonreír... Ahora lo odio, odio ver como le sonríe a otras personas. Me gustaría poder arrancarle los músculos de la cara y dejarle sin expresión. Que no pudiese hacer feliz a otros siendo ella feliz. Arrancarle el pelo para que ningún otro jugase con el. Arrancarle su culo juguetón para que nadie pudiese entretenerse observándolo.
Me gustaría hacerme asesino para poder arrancarle esa felicidad que me arrancó a mi.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Con lágrimas en los ojos.

Lo siento.

A veces me gustaría poder cambiarlo todo, todo, en serio.
Me gustaría que me creyeras cuando te digo que, de verdad, me arrepiento.
Me gustaría poder decirte cuanto me arrepiento, poder mirarte aunque sea y decirte con los ojos cuanto lo siento.
Es triste darse cuenta del daño que has hecho tan tarde.

Parece que la pena me inspira más que la felicidad.
Y por esto también pido perdón.